• San Juan de Lurigancho - Lima - Perú

Noticias >> Oswaldo Carpio

Etapas y fases de una campaña electoral

En una campaña electoral hay que tomar las cosas con calma. Cada momento tiene sus propias acciones. Pretender “acelerar”, ofreciendo mensajes del final al comienzo, resulta contraproducente. Hace unos días escuché a un candidato a la alcaldía de Lima pedir que marquen los símbolos de su partido, 14 meses antes de los comicios, cuando no se había decidido aún el símbolo de su alianza política. El candidato y el mensaje, estaban desenfocados. En la etapa inicial hay que lograr que la gente conozca al candidato y empiece a confiar y no precisamente pidiendo el voto sino a través de un mensaje que abarque a todos y que enfoque, claramente, lo que se pretende.
 
Es importante comprender que se requiere crear las condiciones políticas para dar inicio a una campaña, contando para ello con una estrategia interna que permita cumplir con la creación de esas condiciones, las que una vez creadas, darán paso a cada una de las etapas y fases de la campaña, que tendrán su propio afán.
 
Una campaña electoral tiene cuatro etapas fundamentales. La primera es la preparación de las condiciones para el lanzamiento de la candidatura y el inicio de la campaña. La segunda, se inicia, precisamente, con el lanzamiento de la candidatura. La tercera es la etapa final, aquella que es decidida por la fecha de los comicios. Esta etapa en la que las acciones son intensas, tiene a su vez distintas fases. Si hay una segunda vuelta, la campaña tendrá una cuarta etapa. Si no hubiera segunda vuelta y el voto es muy ajustado, se abre una etapa de lucha por el voto en las mesas de sufragio. Hasta en los países más avanzados se conquistaron triunfos electorales en la mesa de negociaciones, como resultado de impugnaciones de los votos, cuando existen hechos materiales y cuando se trata de actuar en defensa del voto ciudadano.
 
Creación de las condiciones para el lanzamiento de la candidatura.
 
Esta etapa tiene dos momentos claramente diferenciados. El momento o fase de planificación de la campaña que se inicia con una investigación que es fundamental para la elaboración de la estrategia de campaña. En esta fase de planificación se elaboración el Plan de Campaña y el presupuesto. ¿Quiénes intervienen en estas tareas? El candidato, el jefe o director de campaña, el o los consultores, el responsable de investigación y el especialista en encuestas.
 
 
La segundaes la fase de ejecución de la campaña a través de la estructura organizativa y los organismos creados para la campaña; el contacto permanente con los electores a través de los medios de comunicación y el contacto directo; y el estudio, revisión, evaluación de la estrategia y las tácticas de campaña.
 
El lanzamiento de la candidatura.
Lanzar una candidatura no es cosa fácil. Esta etapa estará decidida por la estrategia. Para un candidato fuerte, cuanto más breve la campaña, mejor, porque el candidato estará menos expuesto a ataques. Esto sucede cuando un candidato va a la reelección con alta aprobación o si el candidato es favorito.  Sin embargo, para un candidato poco conocido, es preferible una campaña más prolongada, pues tendrá oportunidad de una mayor exposición y tendrá posibilidades de restarles votos a sus competidores. Sin embargo, todo ello dependerá de la estrategia de la campaña. La flexibilidad es un principio estratégico básico. La rigidez o el dogmatismo son el peor enemigo del éxito. El tiempo de la campaña está enmarcado en el cronograma electoral pero el factor clave es el tiempo político, que es el que define las etapas, fases y momentos de la campaña.
 
Tercera etapa: el día de las elecciones.
El día de las elecciones culmina una  fase fundamental de intensificación de la campaña. Como se sabe en el Perú y en América Latina, el 25 por ciento de los electores decide su voto la última semana. Por ello, esta etapa es decisiva. Tiene que haber recursos, organización, un cronograma preciso que permita capitalizar cualquier error de los competidores. Algunos le llaman a ésta la “etapa caliente”. El día de la elección, además, el candidato estará en los medios de comunicación y podrá transmitir con su actitud un mensaje a los electores.
 
Cuarta etapa: segunda vuelta o la lucha por el voto después del día de las elecciones.
Si se tratara de elecciones con segunda vuelta, ciertamente, se abre una nueva que requiere de una precisión estratégica, pues tendrá que considerarse una política de alianzas, la redefinición del lema central de la campaña y las consecuencias estratégicas que se desprenden de ello.
Si no hubiera segunda vuelta, es imperativo entender que la campaña no termina con el voto. El día de la elección se abre la etapa de lucha por el voto, que es, en esencia, la defensa del voto ciudadano. En el Perú y la experiencia internacional enseñan que las posibilidades de un fraude son reales, por la presencia de tendencias autoritarias. Si se tratara de votaciones por gobiernos locales, la experiencia demuestra que se gana por un voto de diferencia. Por ello, es fundamental contar con una fuerte organización de militantes y dirigentes experimentados, una legión de personeros, presentes en las mesas el día del sufragio y que luchen por el voto en todas las instancias.
La campaña electoral es el momento culminante que puede dar inicio a un cambio en el poder. Existe consenso que en un régimen democrático el cambio es consecuencia del triunfo electoral. Hasta los partidos y fuerzas no democráticas, han entendido que los métodos insurrecciónales en democracia están condenados a la derrota. Por ello, las elecciones tienen que ser tratadas con la máxima responsabilidad. No se puede dejar en manos inexpertas algo tan importante, pues de una acertada campaña electoral dependerá el progreso y la felicidad de los pueblos y los países.

Publicaciones Anteriores